El niño debe aprender en un ambiente físico y psicológicamente seguro. La seguridad física incluye la necesidad de proteger al niño de riesgos de salud que impidan la habilidad del niño para aprender y desarrollarse.
La necesidad de atender la seguridad psicológica del niño implica que el ambiente deberá promover un sentido de pertenencia y bienestar.
Además, deberá fortalecer al niño manteniendo las oportunidades para la exploración, el juego y la practica de las habilidades para la vida. |